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Hoy os traemos la primera parte de 10 consejos que hemos pensado para mejorar a la hora de bajar por trialeras y cualquier otro sitios complicados.

Bajar trialeras suele aglutinar a 3 grandes grupos de ciclistas: los que disfrutan como niños, los que odian cada vez que se encuentran una cuesta abajo, y por último, los que no saben lo que se están perdiendo, ya sea por desconocimiento o temor a esas zonas más técnicas de una ruta.

Hoy veremos los 5 primeros consejos, los cuales están relacionados con la bicicleta en sí, y que vamos a poder comprobar o corregir sin necesidad de grandes dotes mecánicas.

  • Presión de los neumáticos: Una presión elevada nos evitará el temido llantazo, pero no permite que la cubierta se adapte correctamente a las irregularidades por las que pasa.
    No existe una fórmula mágica, debes experimentar e ir probando presiones hasta dar con la que notes que la bicicleta reacciona y agarra como tú quieres en esos puntos más delicados.

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  • Rebote de la horquilla: Es evidente que debes llevar bien ajustado el SAG de tu horquilla, regulando la presión de aire.
    El rebote en sí es otra regulación fundamental que disponen  la mayoría de horquillas del mercado. Puedes ajustar la velocidad a la que la horquilla se descomprimirá una vez absorba un bache.
    Un rebote demasiado lento te irá restando recorrido a la horquilla cuando encadenes varios baches seguidos ya que no le dará tiempo a recuperarse a su máxima longitud, mientras que un rebote muy rápido te hará perder adherencia y la parte delantera de la bici irá “flotando” sin demasiado control. Nuevamente, dar con el ajuste adecuado requieres algo de paciencia y pruebas varias.                                                  Consigue además una mayor suavidad de trabajo de las barras con los retenes utilizando lubricantes específicos como el Finish Line Suspension.

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  • Abajo esa tija: Esta la debe conocer casi todo el mundo y es que bajar la tija ayuda considerablemente a la hora de hacer frente a terrenos complicados y/o inclinados. Cuanto más la bajes, más podrás bajar y retrasar tu cuerpo y centro de gravedad. Una tija telescópica puede resultarte de gran utilidad.Ver precio
  • Revisa tus automáticos: Si dispones de pedales automáticos con regulación de dureza, puede que te resulte interesante dejarlos algo flojos por si empieza a cundir el pánico y crees necesario poner un pie en el suelo cuanto antes. Tengan regulación o no, mantenerlos limpios y engrasados será garantía de que funcionen correctamente siempre que vayamos a necesitarlos.

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  • Menos potencia, más seguridad: Una potencia más corta te permitirá no estar tan encima del manillar y poder retrasar más el cuerpo. Algo que, nuevamente, te va a permitir tener el peso y centro de gravedad más retrasado, descargando la rueda delantera para que esta supere mejor los obstáculos.

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La semana que viene te traeremos la segunda parte de este artículo, con 5 consejos más que esperamos que sean de gran utilidad.

Hasta entonces, NEVER RIDE ALONE.

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